♀*La Muerte Chiquita*♀ (la_kalaka) wrote,
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Viñetitas IshiTatsu

ROBANDOLE ESTA IDEA A dolci_parole

Desde que la lei supe que ellos serian las victimas mas adecuadas (tengo que pasarlo al ingles que caray). Escrita el 24 de Julio del 2009, revisada de nuevo y corregidos ciertos detalles. Estoy mudando mi pajuchita de fics aqui porque la voy a cerrar y concentrar todo aqui :3


Fandom: BLEACH
Personaje(s)/Pairing: Ishida, Tatsuki
Disclaimer: Bleach y todos sus personajes pertenecen a © Tite Kubo.
Notas de Autor: Se que esto es crack a morir, pero la verdad tenia ganas de cumplirme una fantasia que idiosyn me concedio sin saberlo. Me llevan rondando en la mente casi dos años y la idea NO SE VA. Tan no se va que incluso los he dibujado O.o, imaginado, especulado y armado una historia bastante larguita y salpicada de momentos, asi que, perdonen el desvario.
Sin embargo... esto puede interpretarse a gusto, que yo ya tengo mis propias interpretaciones.
Nota de Autor 2: La idea fue sacada de un generador de palabras que se ha muerto. Busquen uno y veran que divertido es :D






P R O N U N C I A C I O N

La vuelve loca. Si tan solo pudiera, se levantaría y le lanzaría el libro de texto a la nuca para hacerlo fallar. Si tan solo pudiera, su pronunciación cambiaría, y el solo pensarlo la hace reír brevemente mientras se esconde tras su libro.




A N U N C I O

-¿Que no sabes jugar videojuegos?

Por respuesta recibe un par de toses incomodas.

-Incluso Ichigo sabe.

Ishida trata de ignorar la expresión de franca incredulidad en el rostro de Tatsuki, mirando hacia el brillante anuncio de la entrada.

-Tu estas mas allá de lo anormal Ishida, ¿lo sabes?

-No es algo que me importe, -murmura secamente mientras se ajusta los lentes en un vano intento de ocultar la vergüenza y alejarse de ahí.

-Bien, tendré que encargarme de eso, maldito Ichigo -gruñe de malhumor cogiéndolo de la manga.

-¡¿Que dem...?! ¡A-Arisawa san!

-¡Cierra el pico Ishida! ¡¿No ves que te estoy ayudando?! -le grita mientras lo arrastra hacia el local de los videojuegos -Ningún quinceañero normal se va a su casa sin antes pasar por aquí.





D A D O

Es como un juego de azar, y sin embargo no puede dejar de jugarlo. No entiende porque y ya se ha resignado a intentarlo. Algunas veces toca buena suerte, lo que incluye no amanecer con dolores en la cabeza ni la marca de un zapato en su espalda. Otras veces es todo eso y más, incluso sus oídos no dejan de zumbar en varios días.

Igual que lanzar los dados, así es el carácter de Arisawa Tatsuki.





A L G O R I T M O S

Suspira ruidosamente y el lápiz rebota por todo el libro. Ha aprendido que lo mejor es quedarse callado y esperar a que la tormenta pase.

Ella volverá y continuara sin detenerse. Y el pacientemente resolverá sus dudas y por sorprendente que le parezca, lo escuchara en silencio y se empeñara en resolverlo.

-Bien, prosigamos -le pide sentándose junto a él, ajenos a la lluvia que cae fuera de la casa.

El coge el libro y empieza de nuevo, tratando de que su atención no se disperse ante el nuevo descubrimiento, ignorante de que no es el único empeñado en ello.





Q U E D A R S E

No sabe de donde le ha salido el valor para pronunciar aquellas palabras, pero cuando se da cuenta, estas ya están en el aire húmedo y frio que corre entre ellos. Y da gracias a Dios de que cae un aguacero de los mil demonios que ahogan los fuertes latidos de su corazón.

Y él la observa con la puerta ya abierta, el agua salpicándole los pantalones grises de la escuela y esa expresión de franca sorpresa que trata de disimular en su cara.

Un minuto, dos minutos, una hora, una eternidad.

La puerta se cierra con un leve clic y la mochila de él vuelve a quedar en el pasillo y sus zapatos en la entrada junto a los de ella.





P E R S P E C T I V A

-¡Los he visto!

-Keigo... -lo amonesta su amigo.

-¡Pero es cierto!

-Eso no prueba nada -replica Mizuiro distraídamente sin dejar de presionar las teclas de su celular.

-¡Estamos en preparatoria, eso prueba muchísimo! ¡Ningún chico camina a la escuela con ninguna chica a menos que tengan algo entre ellos! ¡Es una ley natural!

Mizuiro ignora los chillidos de su amigo mientras escucha el sonido de llamada, sus ojos vagando por el salón hasta acabar en la ventana. Es una suerte que Ishida y Tatsuki apenas vayan traspasando la entrada de la escuela, o Keigo sufriría una muerte lenta y dolorosa.

Caminan juntos, pero Inoue, Ichigo y Chad también están ahí, incluso aquellos dos nuevos estudiantes de intercambio.

Quizás sean buenos amigos, o quizás aun no se dan cuenta de nada.

Todo depende del cristal con que se mire.





T O N E L A D A

Nadie creería que fuera capaz de soportar tanto. Incluso de resistir tanto. Cuando lo ve, le cuesta creer que alguien tan flaco como el sea capaz de tener esa fuerza. Y se da cuenta que incluso ella se deja llevar por las apariencias.




C E Ñ O

Esta enojado. Cruza los brazos, sus ojos azul oscuro relampagueando tras las gafas.

Que tontería.

-De todos es de ti de quien no me esperaría ese comentario, Arisawa san, -replica irguiéndose repentinamente. -No creo que una chica deje de ser una chica solo porque le gusta el karate. Y no creo que el coser y cocinar me acerquen más a una. Hago las cosas como quiero, igual que tú, o al menos eso creía.

Es cierto, suspira y admite su fallo.

Los dos son iguales.





R E S E R V A

-¡Es Tatsuki, Tat-su-ki! -y con cada silaba su suela presiona contra su cráneo.

No puede evitarlo pero ella no lo deja continuar, se duele, sintiendo el pie de Arisawa sobre su cabeza.

Es asi como ha vivido hasta ahora, ella no puede cambiar dieciséis años de vida con un solo golpe (aunque lo intenta). Le gustaría llamarla como le pide, pero algo dentro de el se revela. Lo hará algún día, solo necesita tiempo, el mismo que han esperado Inoue san, Sado kun, Kuchiki san, Abarai e incluso el idiota de Kurosaki.





D E S A F O R T U N A D O

Lo ve inclinarse sobre ella, tomarle el pulso, revisarle los ojos y arrancarse la ridícula capa sin pensarlo un solo segundo para vendar las heridas mas graves, ignorando las suyas propias.

"Amigos, mi trasero", masculla Keigo mentalmente.

Pero es un pensamiento efímero, con un grito lo llama y acude a su lado como puede. Esa tensión en el aire aun continua mientras oye los estruendos de una batalla llevada en el cielo. Un socavón de varios metros es lo único que queda de su enemigo y ellos dos malheridos.

Y lo ve apretarle la mano sin dejar de mirarla con aquella intensidad, como si fuera lo único importante en el mundo. Y ella le responde en la misma forma. Una sonrisa de alivio curvándoles los labios al unísono.

Seria una gran historia que contar a todos, empezando por Mizuiro para hacerle comer sus palabras; sin embargo, en medio de una guerra con la posibilidad de no ver el siguiente día, su pequeña gran noticia no seria mas que polvo en el viento en el gran esquema.

Una coincidencia desafortunada que no deja de entristecerlo aún más.



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F I N
Tags: bleach, fanfiction, ishida
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